Es una de las fiestas más esperadas y celebradas por los catalanes. Sant Jordi es el patrón de Cataluña según el cuento popular, fue quien mató el dragón que vivía en Montblanc y que tenía atemorizada a toda la población, salvando a la hija del rey de una muerte segura. La tradición cuenta que allí donde el dragón derramó su sangre nació un bonito rosal de rosas rojas. A partir del siglo XVIII la fiesta de Sant Jordi se populariza como fiesta catalanista y actualmente es una gran exaltación popular, cívica y cultural. El día de Sant Jordi los enamorados se intercambian una rosa y un libro, y todas las ciudades y pueblos de Cataluña se llena de parada vendiendo ambas cosas.
Es su edición número 47 y se ha convertido ya en una de las maratones de referencia europeas. La Zurich Maratón de Barcelona, con distinción Gold Label de la IAAF, es una gran fiesta ciudadana donde corredores y corredoras de todo el mundo vienen a disfrutar de la carrera de fondo por excelencia. La avalan su buen clima y más de 42 km de circuito urbano que discurre a través de los lugares más emblemáticos de la ciudad; convirtiéndose, según sus participantes, en uno de los recorridos más espectaculares del mundo.
La bicicleta es un medio de transporte original y diferente para descubrir la ciudad. Barcelona dispone de carriles bici bien acondicionados. Se puede pasear en bici por espacios abiertos y por los parques de Barcelona. Estas condiciones y la climatología suave invitan a utilizar la bici como transporte alternativo. Se puede escoger entre circuitos organizados o el alquiler de bicicletas.
Podemos descubrir el Parque de la Ciutadella de muchas maneras: repasando la historia de la antigua ciudadela militar y de la Exposición Universal de 1888, o bien simplemente disfrutando del entorno y participando en alguna actividad cultural de las muchas que se celebran. El parque público por excelencia de Barcelona nunca defrauda.
Un espacio de belleza clásica en el centro del Parque de la Ciutadella, y a su alrededor florece una frondosa vegetación propia de los jardines más románticos de Europa.
El popularmente llamado "Parc de l'escorxador" se extiende como un puzle de elementos diversos alrededor de una plaza de cemento destinada a la celebración de actos de todo tipo.
Un parque pequeño pero delicioso, soleado aunque con espacios para disfrutar de la sombra, sencillo y complejo a la vez, situado en el Eixample de Barcelona.
Situado en el barrio de Sants, el Parc de Montjuïc, que ocupa buena parte de la imponente colina que mira al puerto, es todo un mundo poblado de zonas verdes y jardines, museos y equipamientos culturales e instalaciones deportivas y olímpicas. Montjuïc habla de la historia y vida de una montaña que ha marcado la personalidad de Barcelona.
El Parque de Cervantes nos saluda nada más entrar a Barcelona por la avenida Diagonal. Una imagen llena de verde y de color que esconde un pequeño museo al aire libre.
El gran pulmón de Barcelona, un parque protegido donde la variada vegetación y la fauna mediterránea harán que nos sintamos en plena naturaleza a tan sólo quince minutos de la gran ciudad.