Es una de las fiestas más esperadas y celebradas por los catalanes. Sant Jordi es el patrón de Cataluña según el cuento popular, fue quien mató el dragón que vivía en Montblanc y que tenía atemorizada a toda la población, salvando a la hija del rey de una muerte segura. La tradición cuenta que allí donde el dragón derramó su sangre nació un bonito rosal de rosas rojas. A partir del siglo XVIII la fiesta de Sant Jordi se populariza como fiesta catalanista y actualmente es una gran exaltación popular, cívica y cultural. El día de Sant Jordi los enamorados se intercambian una rosa y un libro, y todas las ciudades y pueblos de Cataluña se llena de parada vendiendo ambas cosas.
Uno de los símbolos de la ciudad de Barcelona, punto de encuentro de barceloneses y foráneos, y espacio de celebración de las victorias del equipo catalán Futbol Club Barcelona, el Barça. La fuente de Canaletes se ha convertido en uno de los monumentos más visitados de Barcelona
El Fossar de les moreres (Foso de las moreras) es un lugar en el que la carga simbólica y el peso de la historia toman el protagonismo. En este punto situado en medio del Barrio del Born, se encuentra el foso con los caídos durante el sitio de Barcelona de 1714. Un monumento nos lo recuerda. Para los forasteros, el lugar pasa desapercibido en ocasiones. Para los catalanes, el fossar es más que un recuerdo. Es un homenaje.
La ciudad de Tarragona, capital de la Costa Daurada, es una ciudad nacida del mar. A 92 Km. al sur de Barcelona, cuenta con un legado romano declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Doce Denominaciones de Origen, garantizan el origen geográfico así como la calidad de los vinos blancos, tintos, rosados y espumosos que se producen en Catalunya.